Germán Rivas, 32 años cuidando la UT

Por: Nahíma Gutiérrez Castro

Germán Rivas Segura trabaja en la universidad del Tolima desde hace 32 años, hace parte del equipo de vigilantes que velan por la seguridad de la institución, tanto en la sede central, como en las granjas y demás espacios que componen su infraestructura. Dialogamos con él sobre lo que ha significado su paso por la institución, sus inolvidables recuerdos y experiencias las narra con ese estilo claro y sincero que lo caracteriza.

A su llegada a la UT e el 23 de mayo de 1988, fue asignado a la Granja de Armero y allí comenzó su experiencia como integrante de la comunidad universitaria. De esa época recuerda lo bonita que era la granja, su naturaleza, la variedad de especies, el bosque, sus cultivos. Allí estuvo casi tres años, luego fue trasladado a la sede central de la Universidad en Ibagué.

“La Universidad del Tolima en los años 90- 91 era una institución muy pequeña, muy pequeña, no existía lo que existe hoy en día el bloque 33, estaban construyendo la biblioteca, el bloque 32, solo existían los galpones”. Rivas recuerda con nostalgia la a los compañeros de trabajo de esos años: “eso era una belleza la calidad de compañeros de esa época, lo que más me gustaba era el comportamiento de la gente como más dedicada, más entregada, más familiares…”

Las parrandas en la granja

Sobre anécdotas o situaciones que hayan marcado esos primeros años en la UT, Germán Rivas recuerda las parrandas que se hacían en la Granja de Armero, convocadas por el entonces director de ese centro de prácticas.

“Una de las cosas que me marcó a mí, cuando estuve en la granja de Armero, tenían a un señor, un ingeniero que estaba encargado de la granja, lamentablemente, eso cada quince días y cuando había puentes, se iban llenos los buses de acá, fuera de eso contrataban otra buseta para llevar mariachis, vallenatos, eso allá hacían unos bacanales y nadie decía nada. En esa época eran muy flojos los sindicatos, ¡ayy! de quien se atreviera denunciar, era muerte política y muerte en su empleo…”

Asesinato de Norma Patricia Galeano

Otro de los hechos que Germán recuerda con indignación y tristeza, fue el asesinato de la estudiante Norma Patricia Galeano el 7 de septiembre de 1994, por parte de uno de los efectivos del ejército nacional, durante una protesta estudiantil, en el campus de la Universidad. Norma de 23 años, era estudiante de Ciencias Sociales e Integrante de la Juventud Comunista Colombiano, JUCO. Este suceso en el que hubo otros estudiantes heridos y que marcó la historia de la Universidad del Tolima, sucedió durante la rectoría del Edgar Machado.

“Yo estaba ese día de servicio, y eso la gente no sabía si salir, esconderse, correrse, eso caía la gente y nosotros detrás de los árboles mirando apenas la balacera. Todo fue por un enfrentamiento de los estudiantes y la policía, en esas iba pasando por la cuarta un comando del ejército, se devolvieron y tomaron ellos mando de eso. Eso no se pusieron con pañitos de agua caliente, ellos llegaron y de una vez, los que van desenfundando y bala, bala…Nosotros como guardas de seguridad alcanzamos a recoger unas 25 o 28 vainillas de arma de alcance largo, no era pistola. Entonces dicen, no me consta, de que un oficial entró y que llevaba una pistola o un revolver y ese fue el que la impactó a ella. eso fue muy cerquita…”

El personaje más recordado

Para Rivas su personaje más recordado en su trasegar por la UT, Edgar Machado ex rector del alma máter, quien tuvo un paso muy corto por la dirección universitaria, según lo expresado por German, fue una persona muy cercana a la gente, a los funcionarios.

“Un hombre muy atento, a los funcionarios, a la academia, a la institución, hombre que lastima que no lo dejaron terminar su período por problemas políticos, porque en esa época todo lo tenían el partido liberal y el partido conservador, pero este señor lo recordaré mucho hizo cosas importantes en su corto paso por la UT”.

El debate Político

El debate y la confrontación política siempre ha estado entre los temas preferidos de Germán Rivas y la Universidad, según su concepto, ha tenido épocas muy agradables en las que la discusión era liderada por integrantes de la comunidad universitaria que promovían con argumentos convincentes sus ideologías. Recuerda con agrado las idas al coliseo de la UT, para escuchar la ideología a los representantes de los diferentes grupos de izquierda que había en la institución, como el MOIR, la JUCO, el Partido Comunista, entre otros.

“Entre ellos se daban muy duro políticamente, pero duro, duro, duro le daban al partido liberal y al partido conservador porque como la institución ha estado politizada toda la vida, allá en la universidad con una sola mano podía uno contar quienes eran los conservadores, eran cuatro, cinco contaditos, del partido liberal, como lo manejaba el Doctor Alberto Santofimio Botero, claro eso eran como 145 personas…eran unos debates elegantes, candentes, con altura”.

Las amenazas en su paso por Sintraunicol

Marcado de por vida lo dejaron a él y a sus compañeros las amenazas de las que fueron víctimas algunos de los que pertenecían en su momento a Sintraunicol, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad del Tolima en el año 2002. Dos panfletos de Las águilas Negras les llegaron, dándoles 24 horas para abandonar la Universidad del Tolima y la ciudad. Varios compañeros salieron por un tiempo de Ibagué e incluso uno de ellos salió del país y reside en el exterior.

“Yo si dije yo me quedo en la institución y en Ibagué, porque yo no debo nada, no temo nada…la zozobra con la que vivía uno, imagínese que yo en esa época entraba a las 6:00 de la mañana y salía a las 6:00 de la tarde, entonces cual era mi miedo, que yo salía de la casa y no sabía dónde me estaban esperando o cuando salía de la institución dónde me iban a dar…”

En un futuro

Sobre cómo ve a la UT en un futuro Germán Rubio sostuvo: “La Universidad en el futuro va a mejorar ciento por ciento, va a avanzar mucho más, Dios quiera que no vayan a politizar la institución porque es la mejor de la región y a nivel nacional y a nivel internacional también, he visto algunos documentales de gente que se hizo acá, bien formada que deja en alto el nombre de la Universidad”.

Rivas padece algunos quebrantos de salud, la hipertensión, la diabetes y problemas coronarios lo han venido afectando. El aislamiento obligatorio causado por la Covid-19 lo obliga a estar en casa y solo espera que en el 2021, luego de cumplir sus 62 años pueda salir a disfrutar de su pensión de jubilación, para dedicarse a la familia, ya que la labor de vigilante lo privó de disfrutarla como hubiese querido, también quiere reencontrarse con los amigos, viajar, descansar y a escribir según sus palabras “un libro sobre la Universidad, para contar las cosas buenas y malas que vivió durante estos 32 años de servicio a la institución”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.